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Para ti

por Dawn
miércoles, 12 de agosto del 2009 a las 15:06
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Sí, no me atrevo a decírtelo a la cara, ya ves, el orgullo o quizás la vergüenza me puede...Pero bueno, quería decirte...

Quería decirte que me encanta tu cara por las mañanas..y también por las noches, cuando estás durmiendo y te dan espasmos..O cuando me cocinas, aun sabiendo que no te apetece, mientras yo estoy leyendo o haciendo cualquier cosa..Si es que adoro pellizcarte o hacerte cosquillas para oír esa risa tan natural, también adoro la cara que pones cuando te concentras o cuando me acompañas a pasear a Romeo..Es que prácticamente adoro todo de ti, tu manera de decirme que me quieres o lo especial que soy para ti, tu manera de abrazarme, de protegerme..Y sí, también adoro hacerte de rabiar o que me metas mano y hacer como que no me apetece cuando en realidad lo estoy deseando...Sí, lo has leído bien, me encanta que me metas mano!!

Y no sé lo feliz que te estaré haciendo, porque no, no lo sé, aunque lo intento..En fín que esto sólo era para decirte TE QUIERO, sólo que de manera un poco más especial..

Olor a soledad

por Dawn
viernes, 13 de febrero del 2009 a las 15:20
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Levantarse por la mañana y no encontrar nada. La cama vacía. La ducha seca. La televisión apagada. Sólo estás tú. Ni siquiera hay sombras. Otro rostro olvidado. Del polvo al polvo y nunca mejor dicho. Olor a soledad. No queda café. Llueve. Domingo triste. Odias los domingos. Se ha ido la luz. En el cajón de la mesita quedan las sobras de velas de alguna cena “romántica” que quedó sólo en eso. Ocho de la mañana y sigue oscuro. Vuelve la luz, pero sólo al apartamento minúsculo de la planta séptima, a ti no te afecta lo más mínimo. No queda té. Vaya, no queda nada. Pronto tendrás que ir a comprar. Olor a soledad. Teléfono con la batería llena, no lo usas nunca. ¿Para qué?, te preguntas. Piensas en la noche anterior. La verdad es que él era bastante guapo… al igual que los cincuenta anteriores. Sabes que puedes tener a todo aquel que desees. Sin embargo no quieres. ¿Para qué?, te preguntas. ¿Amigos? ¡Ah sí! Se le puede llamar así a la gente con la que queda una vez cada tres meses para tomarse una cerveza e irse corriendo después de un cuarto de hora poniendo excusas. Nunca fuiste una persona sociable. Intentas ahogar tu soledad en amores de una noche. A veces incluso de dos, pero nunca más, no vaya a ser que les cojas cariño. En cierto modo es mejor así. Total, para tres meses de vida que te quedan para qué complicarse. Desayunas una cerveza. Olor a soledad.

Navidad, dulce Navidad

por Dawn
sábado, 27 de diciembre del 2008 a las 00:02
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Pérdida de memoria, de neuronas, de pudor, de vergüenza, de zapatos manchados, de dinero, de días aburridos, de conciencia...¿Qué más se puede perder?

Adquisición de nuevas amistades, de cotilleos, de desfases, de alcohol, de nuevas resacas, de miles de fotos patéticas, de millones de risas a pleno pulmón, de broncas con los padres...¿Qué más se puede ganar?

¿Cómo son tus navidades?

Arañazos...

por Dawn
sábado, 11 de octubre del 2008 a las 11:50
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Arañazos...

Y recuerdo
la lluvia mansa, lenta, que araña los cristales
                                    como araño tu piel,
de la misma manera que el tiempo nos araña
una vez descubierto
que también es hermoso amarse en la memoria
y en la complicidad.

-Luis García Montero-

La Pantera Roja

por Dawn
martes, 12 de agosto del 2008 a las 15:12
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 En sus oídos únicamente resonaba la música de sus cascos. Esos acordes de guitarra eléctrica que siempre la tranquilizaban, esos acordes que descargaban su furia, esos acordes que impedían que la voz de la ira se escuchara en sus oídos y que rebotara contra su cerebro. Sabía que si la escuchaba sería capaz de cualquier cosa.

Había vuelto de la peluquería hacía unos minutos. Se había vuelto a cortar el pelo, se había vuelto a dejar una cresta, se había vuelto a teñírselo de rojo, ese color rojo sangre que Marta siempre había odiado. Volvía a ser ella, volvía a ser la misma Azucena que todos conocían antes de haber conocido a Marta. Volvía a ser la Pantera Roja.

 Ella le hizo cambiar. Llegó a su vida con una oleada de lirios. Entró en su vida acompañada  de sus inciensos, de su armonía, de sus pinturas...

La verdad, nadie apostaba por ellas, sin embargo las dos supieron enfrentarse a los incrédulos, demostrándoles que una "hippie" y una "punk" podrían ser pareja y encajar. De todas formas, siempre había pequeños roces que con el tiempo acabaron por ser choques en toda regla.

Dicen que en las relaciones siempre hay alguien que camina y otro que lo sigue. Bien, pues en este caso Azucena era la seguidora de Marta y parecía mentira, pues Azucena siempre había sido una persona de personalidad fuerte, una persona nacida para ser líder. Otro ejemplo más de cómo una persona puede cambiar cuando está enamorada.

Marta con su independencia, no supo aceptar del todo la personalidad de su pareja. Azucena siempre la acompañaba a exposiciones de cuadros, a manifestaciones, a recaudaciones benéficas, a donde ella quisiera. Sin embargo, Marta nunca la acompañó a ningún concierto, a ningún bar...Aún así, la seguía queriendo. ¿Compensaba una sonrisa a horas de lágrimas? Parece ser que para ella sí.

Todos sabían que no iban a llegar muy lejos, los amigos de Azucena intentaban rescatar a su antigua amiga, a aquella que en teoría ya no existía. Y, en efecto, no se equivocaban.

La crisis llegó un día caluroso de verano. Mientras Marta dormía plácidamente, Azucena estaba preparando la comida. Llevaba una falda ancha de color beige y una camiseta rosa (con lo que ella había odiado el rosa...). Llamaron a la puerta. Azucena se acercó a la puerta lentamente y cuando abrió se encontró cara a cara con un hombre de intensos ojos verdes con un bebé en brazos, probablemente su hijo ya que tenía sus mismo ojos. Amablemente, le preguntó qué si le podía ayudar. El hombre tenía una extraña mueca de tensión y le explicó que se llamaba Pablo y que había venido a buscar a Marta. Sorprendida, Azucena le dijo que estaba durmiendo, al tiempo que le preguntó que de qué se conocían. Él le contestó:

- Ah. Tu debes ser su compañera de piso. Supongo que te habrá hablado de su hijo, ¿no?

- ¿Cómo?¿Su hijo? Marta no tiene ningún hijo, usted debe haberse equivocado de persona.

- No, no. Estoy seguro de que es aquí. Despiértela y lo verá demostrado.

- Insisto en que debe haberse equivocado. Marta es mi pareja, es lesbiana, es imposible que tenga un hijo.

Azucena irrumpió en el dormitorio furiosa, y cuál fue su sorpresa al descubrir que Marta no estaba allí. Debía haberse ido por la  puerta que daba al jardín pues había cogido sus cosas.

Pablo la miró con cara decepcionada, cuando ésta regresó al pasillo.

- Ha vuelto a escaparse, ¿verdad?

Lentamente se dio la vuelta y abandonó la casa para no volver jamás. Azucena no se dio cuenta de que había dejado escapar a la única persona que podía contarle la verdad sobre Marta. Había estado en un estado de shock que no le permitió percibir la realidad en ese momento. En el fondo sabía que nunca más iba a ver a Marta, sabía que nunca iba a averiguar la verdad...Lo sabía.

Paris...

por Dawn
lunes, 14 de julio del 2008 a las 15:06
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Desde su ventana podia ver la Torre Eiffel perfectamente. Solia quedarse hasta tarde viendo sus luces resplandeciendo entre la lluvia. Se pintaba las uñas de rojo en un intento desesperado de que alguien se diera cuenta...Pero no, nadie decia una palabra. Se paseaba bajo la lluvia de Paris sin paraguas deseando con todas sus fuerzas que el agua diluyera su esencia y su color, deseando que la volviera transparente del todo. Estaba lejos de todo. Toda su vida y alegria se habia quedado olvidada junto al cepillo de dientes que habia olvidado intencionadamente meter en la maleta. La ciudad del amor...Que ironia...Habian elegido juntos ese destino, porque no habia nada mas obvio que la ciudad del amor para pasear su amor. Y ahora lo unico que hace es pasear su soledad. Se imagina haciendose fotos con el en cada rincon de la ciudad, y se queda mirando a los enamorados que lo hacen, ajenos a su tristeza, ajenos a que la estan matando. Si, es egoista, pero preferiria que todo el mundo entendiera como se siente ella. Podia haber renunciado al viaje despues de todo, pero quiso torturase e ir al sitio que iba a haber sido el escenario de su felicidad. Se sento en un banco frente a una fuente en uno de los muchos parques y empezo a recordar... Si no le hubiera pedido que fuera a comprar aquel cepillo de dientes...Quizas todavia estuviera junto a ella...

(Perdon por las tildes, no las he encontrado en estos teclados franceses tan raros :-) )

17 de Noviembre...

por Dawn
viernes, 30 de mayo del 2008 a las 21:36
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Huye mientras piensa en todos los sentimientos que le gustaría dejar atrás. Corre bajo la lluvia. No tiene destino, pero no le importa. Tampoco tiene punto de partida. Se suele preguntar si realmente llegó a existir alguna vez. Su madre le diría que es una pregunta estúpida. Pero ella ya no está. Está solo. Esta vez sí.

Un olor a césped mojado interrumpe sus pensamientos. Es Su olor. El olor de Ella. La única persona que le llegó a importar verdaderamente. Hasta ese mismo día se había sentido feliz de tenerla. Por primera vez feliz por encajar en algún sitio, aunque sólo fuera dentro de Su cama. Ella lo traicionó, Él no supo satisfacerla. Ella quería más dinero, más lujo...¿Qué se podía esperar de un pobre estudiante? Le superaba en edad, en glamour, en amigos...en prácticamente todo. Por eso no se atrevía a dejarse ver con aquel muerto de hambre. Ella era lo que cualquier hombre podía soñar...Y Él se hizo ilusiones pensando que era el único. Pobre inocente.

A los tres meses llenos de felicidad para Él, Ella se cansó y le dijo que no quería volver a verlo. Y así de sencillo fue para Ella...¿Otro amor roto? Sí, pero con catastróficas consecuencias para el bicho raro que traía el café, para el hijo nunca querido, para el niño que nunca había tenido amigos, para el alumno que nunca destacó...¿Y qué significó para Ella? Un simple agobio, un mosquito aplastado contra el parabrisas de su brillante y lujosa vida. Demasiado poco para Ella. Esas fueron sus palabras aquella fatídica noche.

Llegó a su improvisado destino, lo había encontrado. Había dejado de llover.  Aquel puente le había atraído sin apenas darse cuenta. Pensó en la fecha de aquel día. 17 de Noviembre.

Nunca lo volvieron a ver, aunque igualmente, nadie notó su ausencia.

La naturaleza del amor

por Dawn
jueves, 14 de febrero del 2008 a las 23:28
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El sentimiento que probablemente más confusión produce a la hora de definirlo es el amor. Lo primero que hay que tener claro es de qué tipo de amor hablamos. ¿Un amor apasionado, un amor fraternal o un amor asfixiante quizás?

Este sentimiento suele ser mostrado como el más bonito de este clan, aunque en ocasiones lo único que consigue es apagar lentamente los colores que rodean tus días.

Sensaciones como "mariposas en el estómago", "estar flotando", todos eso que supuestamente se siente al ver a esa persona tan especial que ocupa tus pensamientos, son unas de las maneras más recurrentes de explicar el amor. Pero y ¿por qué no tristeza, desasosiego o inquietud no son utilizados? ¿Acaso no todo el mundo los sufre alguna vez al enamorarse? ¿Acaso no son sensaciones universales? Es ilógico querer pintar las paredes de tu mundo de color rosa sabiendo que la pintura tarde o temprano, se agrietará y dejará al descubierto de nuevo el gris anterior.

"Todos dicen te quiero" dice la canción de Paco Bello, y es cierto, en algún momento de su vida todos lo hacen, todos quieren enamorarse. ¿Por qué? ¿Qué tiene este sentimiento que no tengan otros? Al fin y al cabo no es tan fantástico como lo pintan, es más, duele... y duele de tal manera que inspira. La mayoría, por omitir el todos, de los mejores escritores, pintores, compositores, etc. tuvieron un amor asfixiante que al mismo tiempo que oprimía su corazón y salud emocional, dejaba volar libre la creatividad hasta límites insospechados.

Parece ser absurdo pensar que "el sentimiento más maravilloso del universo" sea a la vez el más venenoso, incluso más que el odio, celos o envidia, ya que el amor puede englobar a todos éstos y hacerlos suyos.

¿Seríamos capaces de imaginar tal vez una despedida del ser que mantiene en vilo nuestras almas? ¿Duele verdad?

 Feliz San Valentín

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Comentarios

La naturaleza del amor (Karina)
Es muyyy cierto..... El amor es lo mas hermoso que puede haber, pero a la vez lo mas doloroso por ......(11 abr)
La naturaleza del amor (fanny)
ai todo lo q sale aiii es mui siertto eso es lo q uno ciente cuando quiere de verdada una persona ......(27 feb)
La naturaleza del amor (caro)
yo pienso k el amor no existe asi como no existe palabras para describirlostampoco sabes como ......(04 dic)
La naturaleza del amor (anto)
hola me parece una definicion muy linda...(17 may)
La naturaleza del amor (ricardo)
creo que l amor,, es un estado emocial pasajero , que la duracion  de este amor va a depender  de ......(27 ene)

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